Vitamina D3
Suplementos alimentarios 15 May 2026

Vitamina D3

La deficiencia de vitamina D3 es extremadamente frecuente, especialmente en personas con poca exposición solar, menopausia, obesidad, enfermedades intestinales o edad avanzada. La vitamina D actúa más como una hormona que como una simple vitamina: influye en huesos, músculos, sistema inmune, cerebro y metabolismo.

¿Qué se considera déficit?

Los valores suelen medirse como 25-OH vitamina D en sangre.

Deficiencia severa: <10 ng/mL

Deficiencia: <20 ng/mL

Insuficiencia: 20–30 ng/mL

Rango considerado adecuado por muchos especialistas: 30–50 ng/mL

Algunos médicos integrativos buscan 40–60 ng/mL en ciertas personas, aunque esto sigue siendo debatido.

Síntomas frecuentes

Muchas personas tienen déficit sin saberlo. Puede relacionarse con:

Fatiga y cansancio

Dolores musculares y articulares

Debilidad muscular

Mayor riesgo de osteoporosis y fracturas

Estado de ánimo bajo

Más infecciones respiratorias

Caída de pelo

Problemas de sueño

Niebla mental

En niños puede causar raquitismo; en adultos, osteomalacia.

Factores de riesgo

Vivir con poca luz solar o usar siempre protección total

Edad avanzada

Menopausia

Obesidad

Piel más oscura

Enfermedad celíaca, SIBO, Crohn o mala absorción

Cirugía bariátrica

Uso prolongado de corticoides

Enfermedades hepáticas o renales

Estadísticas

Se estima que más de 1.000 millones de personas en el mundo tienen niveles bajos.

En Europa, los déficits son muy frecuentes incluso en países soleados.

En menopausia, la insuficiencia puede afectar a más del 50% de las mujeres.

Personas con obesidad suelen tener niveles más bajos porque la vitamina D queda “secuestrada” en tejido adiposo.

¿En qué ayuda la vitamina D?

Salud ósea

Es esencial para absorber calcio y mantener huesos fuertes.

Sistema inmune

Participa en regulación inflamatoria e inmunológica. Se ha estudiado en:

infecciones respiratorias

enfermedades autoinmunes

asma

Músculo y caídas

Corregir déficit puede mejorar fuerza muscular y reducir riesgo de caídas en mayores.

Estado de ánimo

Hay asociaciones entre déficit y depresión o fatiga, aunque no siempre la suplementación mejora síntomas si los niveles ya son normales.

Medicina integrativa

Desde una visión integrativa, no solo importa suplementar, sino buscar por qué existe el déficit:

mala absorción intestinal

inflamación crónica

disbiosis/SIBO

estrés crónico

falta de magnesio (necesario para activar vitamina D)

sedentarismo

Muchas veces se combina con:

magnesio

vitamina K2

nutrición antiinflamatoria

ejercicio de fuerza

salud intestinal

Suplementación

La dosis depende del análisis y de cada persona.

Dosis comunes:

mantenimiento: 1000–2000 UI/día

déficit moderado: 2000–4000 UI/día

déficits severos: a veces dosis más altas supervisadas médicamente

La vitamina D es liposoluble: exceso prolongado puede causar hipercalcemia y problemas renales.

Importante

Conviene controlar:

25-OH vitamina D

calcio

PTH

magnesio

función renal

Especialmente si se usan dosis altas durante meses.