¿Es frecuente el tinnitus durante la menopausia?
Sí. Diversos estudios indican que entre el 10 y el 20 % de las mujeres presentan tinnitus crónico, y su frecuencia aumenta durante la transición menopáusica. Además, las mujeres con sofocos intensos, insomnio, ansiedad o depresión presentan un riesgo significativamente mayor de desarrollar acúfenos persistentes.
En muchas pacientes el tinnitus no depende únicamente del oído, sino de cómo el cerebro procesa las señales auditivas cuando existe un estado mantenido de hiperactivación del sistema nervioso.
¿Por qué puede aparecer en la menopausia?
Durante la menopausia disminuyen los niveles de estradiol y progesterona.
El estradiol participa en:
la regulación del flujo sanguíneo del oído interno;
la protección de las neuronas frente al estrés oxidativo;
la plasticidad cerebral;
la regulación de neurotransmisores como serotonina, dopamina y GABA.
La progesterona micronizada favorece la actividad del sistema GABA, el principal sistema inhibidor del cerebro, contribuyendo a disminuir la hiperexcitabilidad neuronal y mejorando la calidad del sueño.
Cuando ambas hormonas disminuyen pueden aparecer:
mayor sensibilidad a los sonidos;
peor adaptación del cerebro al tinnitus;
aumento de ansiedad e insomnio;
percepción más intensa del acúfeno.
¿Puede ayudar la terapia hormonal?
En mujeres sintomáticas sin contraindicaciones, la terapia hormonal de la menopausia con estradiol transdérmico asociado a progesterona micronizada (cuando el útero está presente) puede mejorar varios factores relacionados con el tinnitus:
mejora la calidad del sueño;
reduce los despertares nocturnos;
disminuye sofocos y estrés fisiológico;
favorece la regulación del sistema nervioso;
mejora la calidad de vida.
Es importante señalar que la evidencia científica indica que la terapia hormonal no constituye un tratamiento específico para el tinnitus, aunque algunas mujeres experimentan una disminución de su intensidad al mejorar el equilibrio hormonal, el sueño y el estado neurovegetativo.
El cerebro hiperanalítico
Muchas personas con tinnitus presentan un cerebro extremadamente vigilante.
El problema no es únicamente el sonido, sino que el cerebro lo interpreta continuamente como una señal importante. Cuanta más atención recibe el tinnitus, más redes neuronales participan en su percepción.
Por ello es útil realizar cada tarde un ejercicio sencillo:
Escribir durante 10-15 minutos:
acontecimientos estresantes del día;
preocupaciones;
emociones;
tareas pendientes.
Este ejercicio ayuda a "vaciar" la memoria de trabajo y reduce la necesidad del cerebro de seguir repasando los problemas durante la noche. (Puede ampliarse en el artículo del blog dedicado al cerebro hiperactivo.)
El sueño
Despertarse entre las 2:30 y las 4:00 de la madrugada es muy frecuente en personas con estrés crónico e hiperactivación cerebral.
Dormir mal aumenta:
la percepción del tinnitus;
la ansiedad;
la fatiga;
la dificultad para concentrarse.
Se crea un círculo vicioso en el que el insomnio aumenta el tinnitus y el tinnitus dificulta aún más el sueño.
Alimentación para estabilizar el sistema nervioso
En esta etapa resulta recomendable:
comer 2-3 veces al día;
dejar 4-6 horas entre comidas;
evitar el picoteo continuo;
realizar la primera comida dentro de la primera hora tras despertarse.
Cada comida debería contener:
Proteínas
huevos;
pescado;
carne;
pollo;
queso fresco;
yogur griego natural.
Grasas saludables
aceite de oliva virgen extra;
aguacate;
aceitunas;
frutos secos;
semillas.
Verduras
abundantes verduras variadas en cada comida.
Este patrón favorece una glucemia más estable, reduce los picos de insulina y ayuda a mantener una producción energética más constante.
Caminar después de comer
Caminar entre 10 y 20 minutos después de las comidas:
mejora la sensibilidad a la insulina;
disminuye la glucosa posprandial;
favorece el metabolismo;
ayuda a reducir el estrés.
Reducir la grasa abdominal
La grasa visceral produce sustancias inflamatorias que favorecen la resistencia a la insulina y la inflamación sistémica.
Como referencia práctica, algunas propuestas divulgativas utilizan que la cintura sea inferior a la mitad de la altura. Sin embargo, el criterio más aceptado es mantener una circunferencia de cintura inferior a 80 cm en la mujer para reducir el riesgo cardiometabólico, siendo un riesgo claramente elevado a partir de 88 cm.
Analítica recomendable
En una paciente con tinnitus y menopausia conviene valorar:
hemograma;
ferritina;
hierro y saturación de transferrina;
vitamina B12;
ácido fólico;
vitamina D;
magnesio;
zinc,
cobre y ceruloplasmina ;
TSH y T4 libre;
glucosa;
HbA1c;
insulina basal;
perfil lipídico;
función hepática y renal;
proteína C reactiva ultrasensible.
Según la clínica también puede ser útil valorar la audición mediante audiometría y la exploración por Otorrinolaringología.
Medidas que suelen ayudar
Tratar los síntomas de la menopausia cuando exista indicación médica.
Mejorar la calidad del sueño.
Reducir el estrés crónico.
Mantener horarios regulares.
Evitar la exposición prolongada a ruidos intensos.
Practicar ejercicio físico moderado.
Caminar diariamente.
Evitar el exceso de cafeína y alcohol si empeoran los síntomas.
Utilizar terapia cognitivo-conductual cuando el tinnitus genera gran ansiedad.
En algunos pacientes pueden ser útiles técnicas de sonido ambiental o terapia de reentrenamiento del tinnitus.
Conclusión
En muchas mujeres el tinnitus aparece en la menopausia como consecuencia de varios factores que se potencian entre sí: descenso hormonal, alteración del sueño, hiperactivación del sistema nervioso, estrés mantenido y cambios metabólicos.
El objetivo del tratamiento no debe centrarse únicamente en "hacer desaparecer el ruido", sino en reducir la hiperactividad cerebral, restaurar un sueño reparador, mejorar el equilibrio hormonal cuando esté indicado, estabilizar el metabolismo y recuperar un ritmo de vida más pausado. Cuando el cerebro deja de vivir en estado de alerta permanente, muchas pacientes consiguen disminuir el impacto del tinnitus y recuperar una buena calidad de vida.