Síndrome genitourinario de la menopausia (SGM)
Perimenopausia y Menopausia 13 May 2026

Síndrome genitourinario de la menopausia (SGM)

El síndrome genitourinario de la menopausia es un conjunto de síntomas vaginales, vulvares y urinarios relacionados principalmente con la disminución de estrógenos durante la perimenopausia y la menopausia. Antes se hablaba de “atrofia vaginal”, pero hoy se sabe que afecta mucho más que la vagina: también la vejiga, uretra, suelo pélvico y la sexualidad.

¿Qué síntomas produce?

Los síntomas pueden aparecer progresivamente y empeorar con los años si no se trata.

Síntomas vaginales y genitales

Sequedad vaginal

Ardor o irritación

Picor

Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia)

Sangrado o microlesiones tras relaciones

Pérdida de elasticidad y lubricación

Disminución de libido y placer sexual

Síntomas urinarios

Sensación constante de infección urinaria

Ardor al orinar

Necesidad urgente de orinar

Aumento de frecuencia urinaria

Incontinencia urinaria

Sensación de vaciado incompleto

Infecciones urinarias recurrentes

El tejido urinario y vaginal tiene receptores hormonales para estrógenos y andrógenos. Cuando las hormonas disminuyen, la mucosa se vuelve más fina, seca y vulnerable a bacterias e inflamación. 

Estadísticas importantes

Prevalencia

Se estima que entre el 50% y el 80% de las mujeres postmenopáusicas presentan síntomas de SGM. 

Muchísimas mujeres no consultan porque:

creen que es “normal de la edad”

sienten vergüenza

piensan que no existe tratamiento

El SGM está infradiagnosticado y frecuentemente infratratado. 

Síntomas más frecuentes

Según estudios clínicos:

Sequedad vaginal: hasta 75%

Dolor sexual: alrededor de 38%

Picor, dolor o flujo vaginal: alrededor de 15% 

Infecciones urinarias

Las infecciones urinarias recurrentes aumentan claramente tras la menopausia debido a:

pérdida de lactobacilos protectores

aumento del pH vaginal

adelgazamiento mucoso

cambios inmunológicos locales

Las guías urológicas actuales recomiendan estrógenos vaginales locales en mujeres postmenopáusicas con infecciones urinarias recurrentes porque reducen el riesgo de nuevos episodios. 

¿Qué ocurre a nivel biológico?

La caída hormonal produce:

reducción del colágeno

menor vascularización

pérdida de elasticidad

disminución de secreciones

alteración de microbiota vaginal

aumento del pH vaginal

Esto favorece:

inflamación crónica local

dolor

fragilidad mucosa

infecciones urinarias

molestias sexuales

Muchas mujeres describen sensación de “vejiga irritada” o “cistitis permanente” aunque los cultivos sean negativos.

Terapia hormonal bioidéntica y SGM

La evidencia científica más sólida existe para los estrógenos vaginales locales de baja dosis. 

Beneficios potenciales

La terapia hormonal bioidéntica individualizada puede ayudar a:

mejorar lubricación

restaurar mucosa vaginal

reducir dolor sexual

disminuir infecciones urinarias recurrentes

mejorar urgencia urinaria

mejorar calidad de vida y sueño

recuperar elasticidad y confort vaginal

Las formas más usadas son:

óvulos vaginales

cremas vaginales

cápsulas vaginales

estriol o estradiol local

en algunos casos DHEA vaginal

En medicina integrativa muchas pacientes usan además terapia sistémica bioidéntica personalizada cuando también existen:

sofocos

insomnio

fatiga

dolor musculoesquelético

síntomas cognitivos

osteoporosis

Las decisiones deben individualizarse según:

antecedentes personales

riesgo cardiovascular

antecedentes oncológicos

síntomas predominantes

Medicina integrativa y apoyo global

La medicina integrativa intenta combinar tratamientos médicos basados en evidencia con cambios de estilo de vida y apoyo funcional.

Estrategias utilizadas con frecuencia

Nutrición antiinflamatoria

Puede ayudar indirectamente reduciendo inflamación sistémica y mejorando microbiota:

dieta mediterránea

omega-3

proteínas adecuadas

reducción de ultraprocesados y exceso de azúcar

Microbiota vaginal e intestinal

Existe interés creciente en:

probióticos vaginales

probióticos orales con lactobacilos

salud intestinal

Aunque algunos estudios muestran beneficios, las guías todavía consideran que la evidencia es variable. 

Suelo pélvico

La fisioterapia del suelo pélvico puede mejorar:

dolor sexual

incontinencia

tensión muscular

calidad sexual

Las guías internacionales la recomiendan en ciertos casos. 

Lubricantes e hidratantes vaginales

Son primera línea especialmente cuando no se usan hormonas:

hidratantes vaginales regulares

lubricantes durante relaciones

Ayudan mucho a síntomas leves o moderados. 

Aspectos emocionales y calidad de vida

El SGM no es solo “sequedad vaginal”. Puede afectar profundamente:

autoestima

relaciones de pareja

sueño

actividad física

bienestar emocional

sexualidad

vida social

Muchas mujeres dejan de tener relaciones por dolor, miedo o irritación constante.

Por eso actualmente se considera una condición médica importante y tratable, no simplemente “algo normal que hay que aguantar”.

Conclusión

El síndrome genitourinario de la menopausia es extremadamente frecuente y puede empeorar progresivamente sin tratamiento. Afecta vagina, vejiga, uretra y sexualidad, y está relacionado con la disminución hormonal menopáusica.

La combinación de:

terapia hormonal local o sistémica individualizada,

medicina integrativa,

nutrición,

cuidado de microbiota,

fisioterapia de suelo pélvico,

hidratación vaginal,

y prevención de infecciones urinarias

puede mejorar notablemente la calidad de vida de muchas mujeres menopáusicas.