Objetivos de la alimentación en SIBO
Reducir hinchazón, gases y diarrea/estreñimiento.
Disminuir alimentos muy fermentables.
Mantener buena nutrición y masa muscular.
Evitar restricciones extremas durante demasiado tiempo.
Alimentos que suelen tolerarse mejor
Proteínas
Huevos
Pescado
Pollo, pavo
Carne magra
Tofu firme (a algunas personas)
Verduras generalmente mejor toleradas (bajas en FODMAP)
Calabacín
Zanahoria
Pepino
Espinaca
Berenjena
Judías verdes
Tomate
Lechuga
Frutas en pequeñas cantidades
Kiwi
Fresas
Arándanos
Uvas
Naranja
Piña
Carbohidratos que muchas personas toleran mejor
Arroz
Patata
Quinoa
Avena sin exceso
Tortitas de arroz
Grasas saludables
Aceite de oliva
Aguacate en poca cantidad
Nueces/macadamias en moderación
Alimentos que frecuentemente empeoran síntomas
Muy fermentables (ricos en FODMAP)
Cebolla
Ajo
Trigo en exceso
Legumbres
Coliflor
Champiñones
Manzana
Pera
Sandía
Otros desencadenantes frecuentes
Alcohol
Refrescos
Mucho azúcar
Edulcorantes tipo sorbitol/xilitol
Ultraprocesados
Dietas más usadas en SIBO
Dieta baja en FODMAP
Es la más utilizada para controlar síntomas.
Reduce carbohidratos fermentables que alimentan bacterias intestinales.
Importante:
Se hace normalmente por fases.
No debería mantenerse muy estricta durante muchos meses sin supervisión.
La idea es reintroducir alimentos poco a poco.
Dieta mediterránea antiinflamatoria adaptada
En muchos pacientes funciona mejor a largo plazo:
comida real,
pocas harinas/refinados,
proteína suficiente,
verduras toleradas,
buen sueño y manejo del estrés.
Cosas importantes que muchas veces se olvidan
El SIBO no suele aparecer “porque sí”. Puede relacionarse con:
estreñimiento crónico,
hipotiroidismo,
alteraciones de motilidad intestinal,
estrés crónico,
cirugías,
Irritable Bowel Syndrome,
uso prolongado de inhibidores de ácido,
alteraciones de microbiota.
Y no todas las personas con síntomas digestivos tienen SIBO confirmado. Las pruebas respiratorias tienen limitaciones y la interpretación clínica importa mucho.
Desde la medicina integrativa
Muchos enfoques integrativos trabajan además:
microbiota,
motilidad intestinal,
nervio vago,
estrés y trauma crónico,
sueño,
deficiencias nutricionales,
actividad física suave.
Algunas personas mejoran mucho solo con dieta; otras necesitan tratamiento médico, fitoterapia o antibióticos específicos según el tipo de SIBO (hidrógeno, metano, sulfuro).
Ejemplo simple de un día
Desayuno
Tortilla con espinaca
Kiwi
Comida
Pescado con arroz y calabacín
Cena
Pollo con zanahoria y patata
Snacks
Nueces pequeñas
Fresas