Caida de pelo en peri-y menopausia
Perimenopausia y Menopausia 09 May 2026

Caida de pelo en peri-y menopausia

La caída de pelo es uno de los síntomas más frecuentes —y muchas veces muy angustiante— durante la perimenopausia y la menopausia. Puede aparecer de forma gradual o relativamente brusca y suele relacionarse con cambios hormonales, inflamación, estrés y factores metabólicos.

 

¿Por qué ocurre?

Durante la perimenopausia disminuyen

 progresivamente los estrógenos y la 

progesterona. Estas hormonas ayudan a 

mantener el cabello en fase de crecimiento. Cuando bajan:

el pelo puede hacerse más fino,

crecer más lentamente,

caer más fácilmente,

perder densidad, brillo y volumen.

Además, los andrógenos (hormonas 

masculinas presentes también en mujeres) pueden tener un efecto relativamente más 

fuerte. Esto favorece el llamado:

alopecia androgenética femenina, típica en menopausia.

Cómo suele manifestarse

A diferencia de los hombres, las mujeres 

raramente quedan “calvas”. 

Lo más típico es:

ensanchamiento de la raya central,

disminución de densidad en coronilla,

pelo más fino y débil,

caída aumentada al lavarlo o peinarlo,

pérdida de volumen general.

Muchas mujeres también notan:

cejas más finas,

sequedad del cabello,

cambio de textura.

Factores que empeoran la caída:

La menopausia no suele ser la única causa. Frecuentemente se combinan varios 

factores:

Déficits nutricionales

Especialmente:

hierro/ferritina baja,

vitamina D,

zinc,

proteínas insuficientes,

vitamina B12.

Estrés y cortisol

El estrés crónico puede provocar:

inflamación,

empeoramiento hormonal.

Alteraciones tiroideas

Muy frecuentes en mujeres de esta edad:

hipotiroidismo,

autoinmunidad tiroidea.

Resistencia a la insulina

Puede favorecer:

inflamación,

aumento androgénico,

alopecia femenina.

Inflamación y microbiota

Cada vez hay más evidencia de relación

 entre:

inflamación intestinal,

disbiosis,

enfermedades autoinmunes,

salud del cabello.

Qué estudios conviene valorar

Habitualmente merece la pena revisar:

hemograma,

ferritina,

vitamina D,

B12,

zinc,

perfil tiroideo (TSH, T4 libre),

glucosa e insulina,

hormonas sexuales si está indicado.

Tratamiento

Depende de la causa y del tipo de caída.

Medidas generales

buena ingesta proteica,

sueño adecuado,

control del estrés,

ejercicio regular,

evitar dietas extremas.

Suplementación

Solo si existe déficit demostrado o sospecha clínica:

hierro,

zinc,

vitamina D,

omega-3,

biotina (en algunos casos).

Tratamientos dermatológicos

Puede utilizarse:

minoxidil tópico,

minoxidil oral en dosis bajas,

terapias regenerativas,

PRP (plasma rico en plaquetas).

Terapia hormonal menopáusica

En algunas mujeres, mejorar el entorno

 hormonal puede ayudar indirectamente al cabello.

Pero:

no siempre mejora la alopecia,

depende del perfil hormonal,

debe valorarse individualmente.

¿Y las hormonas bioidénticas?

Existe interés creciente en terapia hormonal bioidéntica, pero:

“bioidéntico” no significa automáticamente más seguro,

lo importante es:

indicación correcta,

dosis,

vía de administración,

seguimiento médico.

En algunas mujeres la testosterona o un 

exceso relativo androgénico puede empeorar el cabello.

Cuándo consultar

Es importante valoración médica si hay:

caída rápida o intensa,

zonas localizadas,

picor o inflamación del cuero cabelludo,

cansancio importante,

pérdida de cejas,

síntomas tiroideos,

antecedentes autoinmunes.

Pronóstico

La buena noticia es que muchas veces la 

caída puede:

frenarse,

estabilizarse,

mejorar parcialmente,

cuando se identifican y corrigen los factores implicados.

Y algo importante: muchas mujeres piensan que “es normal y no hay nada que hacer”.

 En realidad, suele haber varios factores

 tratables detrás.