Bruxismo y la menopausia
Perimenopausia y Menopausia 18 Mai 2026

Bruxismo y la menopausia

El bruxismo (apretar o rechinar los dientes, muchas veces durante la noche) puede aumentar claramente en la perimenopausia y menopausia. No suele tener una sola causa; normalmente es una combinación de factores hormonales, neurológicos, musculares y emocionales.

¿Qué síntomas puede dar?

Dolor mandibular o en la articulación temporomandibular (ATM)

Cefaleas, sobre todo matutinas

Sensación de presión en dientes

Desgaste dental

Contractura cervical

Sueño no reparador

Zumbidos o sensación de oído tapado

Ansiedad, irritabilidad o despertares nocturnos

¿Por qué empeora en la menopausia?

La caída de estrógenos y progesterona puede influir en:

1. Sistema nervioso y estrés

Los estrógenos participan en serotonina, dopamina y GABA. Cuando bajan:

aumenta la hiperactivación del sistema nervioso,

empeora el sueño,

aumenta la tensión muscular.

Eso favorece el apretamiento mandibular nocturno.

2. Alteración del sueño

La menopausia se asocia con:

despertares frecuentes,

insomnio,

apnea del sueño,

sueño superficial.

El bruxismo está muy relacionado con microdespertares nocturnos.

3. Ansiedad y cortisol

Muchas mujeres en perimenopausia presentan:

más ansiedad física,

hipervigilancia,

tensión muscular mantenida.

El músculo masetero suele responder “descargando” tensión.

4. Cambios musculares e inflamatorios

La pérdida hormonal puede aumentar:

inflamación,

sensibilidad al dolor,

contractura muscular.

Otras causas importantes de bruxismo

Estrés crónico

Trastornos de ansiedad

Apnea del sueño

Cafeína excesiva

Alcohol

Nicotina

Algunos antidepresivos ISRS

Maloclusión dental

Déficit de magnesio

Dolor cervical

Trastornos neurológicos (menos frecuente)

Tratamiento

El mejor abordaje suele ser multimodal.

1. Férula de descarga

Muy útil para:

proteger dientes,

disminuir presión articular,

relajar musculatura.

Debe estar bien ajustada por odontología.

2. Mejorar sueño y sistema nervioso

Higiene del sueño

reducir pantallas por la noche,

evitar cafeína tarde,

horarios regulares.

Técnicas útiles

respiración diafragmática,

mindfulness,

fisioterapia ATM,

relajación mandibular.

3. Magnesio

Muchas pacientes mejoran con:

glicinato de magnesio,

bisglicinato,

citrato (si hay estreñimiento).

Puede ayudar a:

tensión muscular,

sueño,

sistema nervioso.

4. Terapia hormonal bioidéntica (en algunas pacientes)

Cuando el bruxismo aparece junto con:

insomnio,

ansiedad,

sofocos,

tensión muscular,

despertares nocturnos,

a veces mejora indirectamente al estabilizar hormonas.

Especialmente:

progesterona micronizada puede mejorar sueño y relajación,

estradiol transdérmico puede ayudar si hay síntomas claros de déficit estrogénico.

Pero depende mucho de cada paciente y de:

antecedentes,

migraña,

riesgo trombótico,

patología mamaria,

sangrado uterino,

miomas, etc.

5. Fisioterapia ATM

Muy infravalorada y muchas veces muy efectiva:

liberación miofascial,

maseteros,

pterigoideos,

cervicales.

6. Botox en maseteros

En casos severos puede disminuir:

dolor,

hipertrofia muscular,

fuerza del apretamiento.

Suele durar 3–6 meses.

7. Buscar apnea del sueño

Muy importante en menopausia:

ronquidos,

cansancio,

cefalea matutina,

hipertensión,

despertares.

La apnea y el bruxismo frecuentemente van juntos.

Medicina integrativa

A veces ayudan:

magnesio,

L-teanina,

melatonina,

omega-3,

manejo del cortisol,

ejercicio suave,

terapia vagal/respiratoria.

La microbiota y la inflamación sistémica también podrían influir indirectamente mediante eje intestino-cerebro.

¿Cuándo hay que consultar?

Si hay:

bloqueo mandibular,

dolor intenso,

desgaste dental importante,

cefaleas severas,

mareos,

zumbidos,

sospecha de apnea,

dolor facial unilateral persistente.

El abordaje ideal suele ser conjunto entre odontología, fisioterapia y medicina del sueño/hormonal según el caso.

Para explorar más:

Bruxism

Menopause

Sleep Apnea